Home Foros Historias y relatos de seducción La camarera brasileña

0 respuestas, 1 voice Última actualización por  Secreto hace 4 horas, 1 minuto
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    Secreto
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    @Secreto

    Hola,

    Hacía tiempo que no escribía una experiencia de seducción, sin embargo por lo peculiar de la situación me parece que es interesante contar esta historia. Al final intentaré hacer una reflexión.

    Al meollo.

    El pasado viernes, como todos los viernes, trabajaba desde casa. Como me apetecía que me diese el aire, al menos durante la hora de comer, quedé con un amigo en un parque cercano a mi casa. La intención era que cada uno llevase su comida. Dado que no tenía nada en la nevera decidí bajar a un bar cercano a mi portal para coger algo rápido que llevar.

    Llegué al bar y había una camarera tras la barra. Era una chica morena de pelo largo y ondulado, labios grandes, pechos jugosos y caderas voluptuosas, un bellezón de unos veintimuchos. En ningún momento tuve intención de seducir, sin embargo hay situaciones que te vienen dadas y tienes que aprovecharlas.

    El caso es que pedí mi comida con una sonrisa y una mirada simpáticas que fueron muy bien correspondidas por su parte. Cogí el periódico que había en la barra y comencé a leerlo mientras esperaba. Intercambiamos de nuevo miradas y sonrisas.

    Mientras leía, ella se acercó para coger una bebida que estaba en la nevera justo al otro lado de la barra en donde yo estaba leyendo. Al agacharse para coger la bebida del fondo, puso toda su cabellera sobre mi periódico, y se lo hice notar:

    – Disculpa, si me pones tu melena sobre el periódico no voy a poder leer – le dije en tono juguetón.

    Ella respondió con una sonrisa. Le pedí además una bebida para llevar, ella se puso nerviosa, sacó la bebida y un vaso y me dijo:

    – ¿Te lo pongo con hielo?
    – Mujer, si es para llevar casi que no me la pongas en el vaso.

    Ella rió de nuevo al darse cuenta de su nerviosismo. Tuvimos una breve conversación. Por su acento le pregunté si era de aquí y me dijo que era brasileña. Chapurreé un poco de portugués con acento brasileño y bromeamos con hacer un viaje juntos a Río (de donde ella era), sellamos el pacto con un apretón de manos y mirada directa. También le dije que no suelo pasar por ese bar a menudo (este detalle es importante).

    La cosa pintaba bien y las señales eran claras. Sin embargo, yo seguía con la idea en mi cabeza de que NO quería seducir y, por tanto, estaba muy relajado y tranquilo.

    Finalmente, volvió con una bolsa con mi comida y bebida. Cuando fui a pagar me rechazó el dinero, le pregunté el por qué. Ella dijo:

    – Así me aseguro de que vuelves para verme.

    Blanco y en botella.

    Así hice esa misma tarde. Después de hacer mis cosas (gym y unas clases de meditación) pasé por el bar y le pedí el teléfono. Le pregunté cuándo le venía bien quedar y me respondió: “cuando tú quieras“.

    No he vuelto a contactar con ella porque ahora mismo estoy viendo a otra y esta vez (no me preguntéis porque) prefiero hacer las cosas sin líos.

    El caso es que hace una semana me pasó algo parecido con una profesora de Yoga. Fue ella quién se acercó a mi y terminé pidiéndole el teléfono. Físicamente también era espectacular. Pero tampoco la llamé.

    Y aquí mi reflexión:

    Es un caso evidente de una mujer que lo pone fácil porque está muy interesada desde el principio. Está claro que a penas tuve que desplegar estrategias o técnicas o demás historias. Simplemente se sintió atraída por mi aspecto, mi sentido del humor y mi seguridad.

    Sin embargo, son casos en los que hay que ser implacables. Si ves interés hay que rematar la faena sin vacilación. Hay gente que puede empezar a razonar qué hacer, qué decir, etc. y la cagan. Matan ese momento de interés. ¿Lo ves claro? Pues cierra el trato al instante.

    También añadir que últimamente prefiero que me lo pongan así de fácil. Si una mujer está interesada te lo hará saber de un modo u otro. En ocasiones será más sutil, otras más evidente. A una mujer le encanta también ir detrás de un hombre y perseguir, cuanto antes consigas que la mujer adopte ese rol, más fácil será todo.

    Por eso, recomiendo no perder mucho tiempo con mujeres que no muestran un mínimo de interés. No vale la pena. Se puede llevar muchos esfuerzos por tu parte, sin obtener resultado y sin merecerlo la mayoría de veces.

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