Aprende a controlar tus emociones negativas

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  • #39733
    davidjungle
    Superadministrador

    No saber controlar emociones como la ira o la frustración nos dificulta increíblemente la vida. Hay muchísima gente que echa a perder oportunidades, se gana enemistades o se mete en conflictos realmente absurdos. Se quedan sin empleo, sin relaciones o en la mediocridad cuando su potencial daba para mucho más.

    Para seducir y conocer gente es importantísimo, así como para tener relaciones estables sanas y duraderas.

    En este vídeo te traigo tres pasos muy sencillos pero que harán una gran diferencia para que estas emociones nunca más te venzan. Además viene acompañado de dos anécdotas para que los entiendas y jamás los olvidéis.

    #39766
    Jesus
    Participante

    Se descubrió en un estudio psicológico que primero se genera la emoción y después el pensamiento lógico que justifica esa emoción. A su vez, un pensamiento lógico genera a su vez otra emoción, y esta otro pensamiento lógico.

    La prueba de esto es que muchas veces nos vemos en una serie de situaciones en las que lo único que hacemos es comernos la cabeza con una situación que nos reconcome, y no hacemos otra cosa que, por ejemplo, reconcomernos con 1000 pensamientos derivados de alguna situación. Esto es así porque cada pensamiento viene provocado por una emoción, y ese pensamiento genera a su vez otra emoción que genera otro pensamiento… y se convierte en la pescadilla que se come la cola.

    Es muy fácil que esto ocurra con pensamientos negativos, y estemos fácilmente 10 minutos, media hora con pensamientos negativos por una situación negativa que nos ha pasado que hemos juzgado como negativa.

    Pero esto también puede pasar en positivo. Una emoción positiva generará un pensamiento lógico que justifique esa emoción positiva. Y ese pensamiento generará a su vez otra emoción positiva que generará a su vez otro pensamiento positivo.

    Es cierto que no tenemos ningún control (o al menos no inmediato) sobre las emociones que sentimos. Pero sí sobre los pensamientos que tenemos. Y uno puede obligarse a sí mismo a pensar en esto o en aquello.

    Yo, desde que soy conocedor de este hecho sobre emociones-pensamientos sigo teniendo mis comeduras de cabeza. Puedo empezar a darle vueltas y vueltas a un tema que me genera emociones negativas. Pero ahora soy capaz de cortarlo. Y cuanto más práctica se tiene, más rápido soy en identificar estas situaciones. Y ahora llevo tanto practicando esta técnica que estas “comeduras” de cabeza me duran nada y menos.

    Se trata de identificar cuando te está pasando esto. Cuando se está en un círculo vicioso de pensamiento-emoción negativa. Cuando uno lleva 10 minutos o media hora ro hiendo un tema que sólo nos genera ira, pena, o cualquier emoción negativa uno puede darse cuenta de estar en este círculo vicioso. Sólo con darse cuenta ya es un grandísimo paso. En este momento lo que hay que hacer es obligarse a sí mismo a poner nuestra atención en cosas que nos traigan emociones positivas. Puede que al principio esas emociones positivas no nos hagan desaparecer las emociones negativas que venimos ro hiendo. (por otro motivo que explico también más tarde). Pero si seguimos y seguimos conscientemente buscando estímulos que nos hagan sentir emociones positivas (si vamos por la calle, podemos mirar los niños jugar en los columpios, una chica guapa que se cruza, un coche que aparca bien a la primera sin hacer 1000 maniobras, el chorro de un avión en un cielo azul claro… lo que sea que nos guste. Poco a poco iremos abandonando esas emociones negativas y poco a poco iremos entrando en una pescadilla que se come la cola de positividad. Y es que, cuando uno ha entrado en un círculo de emoción-pensamiento positivo ya puede uno “dejarse llevar”… ya no hará falta seguir buscando más estímulos positivos. Ya se da por sí sólo. Cuando ya nos sentimos de nuevo bien, o al menos “no tan mal”… los pensamientos van a provocar emociones del mismo tipo que provocaron esos pensamientos.

    Por último comentar que hay otro dato muy a tener en cuenta, y por lo cual hay que tener muchísimo cuidado con las emociones negativas. Tanto las que sentimos como las que provocamos. Hay otro estudio psicológico que dice que cuando recibimos un estímulo negativo nos hace tener una emoción negativa. Para quedarnos después emocionalmente al mismo nivel que antes de recibir dicho estímulo negativo debemos de recibir 3 estímulos positivos de igual intensidad. Es decir, los estímulos negativos tienen 3 veces más poder de influenciarnos que los estímulos positivos. Es por eso que salir de un círculo vicioso negativo de pensamientos al principio no es fácil. Y nos puede costar un rato de estar buscando estímulos positivos. Pero también es cierto que cuanto más se utilice esta técnica de salir de hilos de pensamiento negativos, más rápido y por lo tanto más fácil nos resultará.

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    Había 2 amigos, que hacía tiempo no se juntaban. Porque cada 1 había escogido una carrera universitaria diferente. Al terminar la carrera universitaria decidieron quedar un día en el parque, en un día primaveral.

    Se sentaron en un banco que había en un camino de ese parque. Y como resultaba que justamente el día anterior había llovido había un charco justo enfrente. Pero ese día era primaveral. Se estaba bien en manga corta y pantalón corto. De esta forma no se sentía ni frio ni calor estando de manga corta.

    Y resultó que a los 10 minutos de estar en ese banco pasó una bicicleta bastante rápido. Y al pasar sobre el charco los salpicó a los 2. Y los mojó de rodillas para abajo.

    Uno de los 2 amigos sintió alivio pues en breve empezaría ya a hacer más calor, pues se acercaban a la hora de comer. El otro sintió mucha rabia pues se le habían manchado los calcetines de barro y eso le disgustaba.

    Mismo evento, 2 juicios diferentes sobre lo ocurrido. Y mientras uno se tiró los siguientes 2 minutos refunfuñando sobre sus calcetines, el otro se tiró ese mismo tiempo sonriendo y disfrutando del piar de los pájaros, de la brisa y de la visión de unos chicos jugar a cierta distancia con un perro.

    Esto pasó porque el estado emocional manda en todo momento sobre cómo juzgamos lo que sucede a nuestro al rededor. Pues las cosas resultan no ser buenas ni malas. Las cosas simplemente son. Somos nosotros los que las catalogamos de buenas o malas. Si queremos buscar argumentos por los que el hecho de que nuestro jefe nos haya despedido será bueno para nosotros los encontraremos. Y si queremos buscar argumentos de por qué el hecho de ganar 1.000.000€ en la lotería es algo malo también los encontraremos. Así pues, nuestro estado emocional manda en todo momento en juzgar las cosas como buenas o como malas. Y ese juicio de valor nos generará un pensamiento lógico que generará una emoción del mismo tipo, y que potenciará poco a poco el curso de nuestras emociones. De forma que si en un momento dado estamos emocionalmente positivos, juzgaremos más positivamente todo lo que nos pase. Con lo que eso reforzará a su vez nuestro sentimiento positivo.

    Esta técnica es muy efectiva a la hora de cortar hilos de pensamiento negativos. Pero también lo es reforzando nuestra positividad. Si nos sentimos emocionalmente “neutros” (ni positivos ni negativos) también podemos usarla para recibir emociones más positivas de las que estamos sintiendo, y así aumentar lo positivo de nuestro estado emocional.

    Y ya para terminar, comentar un dato más. Cualquier pensamiento que venga provocado de un estado emocional positivo será mucho más efectivo en la resolución de un problema que el pensamiento proveniente de un estado emocional negativo. Así pues, cuando me siento por alguna razón emocionalmente negativo siempre me digo a mi mismo: “No tomes ninguna decisión seria ahora mismo sobre nada. Ni siquiera sobre lo que me tiene así de mal”. Y ya cuando en otro momento me siento emocionalmente más positivo, es entonces cuando vuelvo a pensar en el problema y tomo decisiones más efectivas que a su vez me hacen sentir mucho mejor.

    Ejemplo. Tienes una bronca con tus padres. No puedes decidir en ese momento “me voy ahora mismo de casa. Voy a emanciparme ahora mismo” y en ese momento hacer las maletas e irte como resultado de decidir salir de una situación momentánea tomar una decisión que repercutirá casi al resto de tu vida. Porque esa misma decisión, tomada varias horas más tarde, desde un estado emocional más positivo será mucho más eficiente. Mientras que un estado emocional negativo sólo nos lleva a “quiero salir de aquí”… un estado emocional positivo puede ir más allá. Desde un estado emocional positivo es más fácil que tengamos las cosas más pensadas. Más alternativas de vivienda, a parte de “quiero salir de aquí” podemos tener en mente “quiero ir a este sitio y tenerlo así fácil”. Es decir, que la misma decisión tomada desde un estado emocional positivo será mucho más efectiva.

    • Esta respuesta fue modificada hace 3 meses, 2 semanas por Jesus.
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