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Cómo superar el miedo: 3 pilares definitivos

Una guía sobre cómo superar el miedo en base a 3 pilares básicos cargados de consejos y acciones recomendadas para que consigas vencer cualquiera de tus miedos.

El miedo es una advertencia emocional que surge ante una percepción de daño físico o emocional. A menudo se presenta como una sensación de angustia o nervios. El miedo hace que seamos cautos y evitemos el riesgo, lo que es bueno para nuestra supervivencia de cara a evitar los daños físicos.

No obstante, el miedo peligroso es el psicológico, el que se produce pese a no presentarse ningún peligro, como por ejemplo el miedo a que nos rechace una persona que nos gusta, o el miedo a exponer en público. Es ahí cuando estos miedos afectan a nuestra vida normal y nos impiden realizar acciones que queremos o debemos hacer.

El miedo es diferente a la fobia, pues mientras el miedo nos provoca ese nerviosismo, angustia o ansiedad que ya hemos comentado, la fobia se presenta a un nivel superior, produciendo bloqueos o ataques de ansiedad y pánico.

A continuación y para que tú mismo/a puedas superar tus miedos, nos basaremos en 3 pilares básicos: comprender el miedo, aceptarlo y tomar medidas que nos ayuden a superarlo y vencerlo.

Comprende el miedo

No se puede superar ningún situación que no se comprende, solo tras el aprendizaje aparecen las soluciones.

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1# No permitas que el miedo te manipule

El miedo y la inseguridad es algo que nos manipula, que nos impide realmente ser quienes somos. Muchos nos dicen que tenemos que ser nosotros mismos. Otros piensan que ya llevan mucho tiempo siendo ellos mismos y que no han hecho más que acumular fracasos. La pregunta es, ¿estás siendo realmente tú mismo si tus miedos te están manipulando?

La mente tiende a evitar aquellos estímulos que le han causado daño en el pasado. Así una persona que la primera vez que expuso en público, lo hizo mal y la audiencia se rió de ella (quizá por no haber preparado bien lo que quería exponer), asocia ese acto con la sensación que experimentó en el pasado. Quizá sea una persona que se expresa muy bien y pueda hacer grandes presentaciones en público, pero por culpa de esa experiencia pasada evite ese acto o incluso aunque lo haga, el miedo se apodera provocándole nerviosismo y bloqueos mentales.

Cuando identifiques uno de tus miedos, haz el siguiente ejercicio: intenta visualizar desde dónde surgió. La siguiente parte del artículo te ayudará en este cometido.

2# Identifica tus miedos

Los miedos nos manipulan pero…¿de dónde surge el miedo? Yo puedo estar deseando ir a hablar con esa chica o chico que tanto me gusta, e incluso saber qué es lo que quiero decirle. Mi deseo es atraer a esa persona, pero mis miedos me manipulan de forma que me siento paralizado y no puedo hacerlo. Lo mismo me podría ocurrir ante una entrevista de trabajo que fuese muy importante para mí.

El miedo surge del deseo. Ya sea seducir a esa persona que me gusta o cumplir algún sueño profesional, el miedo casi siempre parte del deseo. Si usted mañana quisiese encontrar a la persona de sus sueños, le surgirían muchos miedos. Por ejemplo, podría empezar a sentir miedo de si va a poder encontrar a una persona que le guste de verdad, o si en el caso de que la encuentre el/ella sienta lo mismo por usted. Otro ejemplo podría ser el cumplimiento de un sueño: si una persona quiere encontrar trabajo cuando termine sus estudios, de ese deseo puede surgir el miedo de que no lo consiga o de que ese trabajo no sea el que más le interesa.

Del deseo surge el dolor; del deseo surge el miedo. Para aquel que está libre de deseo ni hay dolor ni mucho menos miedo (Buda Gautama)

Por tanto y teniendo claro que los miedos surgen de nuestros deseos, lo que debemos hacer es aprender a identificarlos y a partir de ahí reenfocar nuestra interpretación para poder superarlos, de lo que seguiremos hablando más adelante.

3# Evita el contagio

Recuerdo el día que me examiné del examen de conducir (el práctico). Estaba muy seguro de mí mismo, no tenía ninguna sensación de ansiedad. Aunque apenas hubiese realizado 7 prácticas, mis años atrás de experiencia en carretera con ciclomotor y alguna que otra salida a conducir con mi hermano mayor me otorgaban ya un buen dominio del coche y de la carretera. Me sentí muy seguro. Sin embargo mientras esperaba mi turno, un chico se puso a mi lado y empezó a contarme que ya había suspendido 5 veces el carnet de conducir. Empezó a decirme como le habían suspendido y mientras me lo contaba movía las piernas de forma nerviosa y me daba palmitas con la mano. Esto hizo que me contagiara su miedo por completo, y cuando subí al coche no atinaba ni a ponerme el cinturón. Al final por culpa de los nervios suspendí, cuando de casa había salido con toda la seguridad del mundo.

La conclusión que podemos sacar de aquí es sencilla, y es que si te juntas con personas con miedos, es muy posible que te los transmitan aunque en principio tú no los tuvieras. Si quieres ser un mal estudiante, júntate con malos estudiantes. Si quieres ser un desequilibrado emocional, júntate con desequilibrado o pon Gran Hermano en televisión. Y si quieres evitar el miedo, evita a gente miedosa o al menos se consciente de la situación para que te afecte lo menos posible. También ten en cuenta que la sociedad en su conjunto contagia o establece de base una gran cantidad de miedos, así mientras que en culturas como la de Estados Unidos emprender y montar una empresa es animado y motivado por la gente del alrededor, en países como España la mayoría empieza a buscar los motivos por los que se puede fracasar.

4# Herencias no deseadas

En este punto nos encontramos en la misma situación que en el anterior. Todos recibimos una educación diferente, y eso afecta también a nuestros miedos. Los hijos de empresarios exitosos suelen tener menos miedo a montar una empresa. Ahora, como seas hijo de un empresario que fracasó en los negocios y éste no pare de hablar de las consecuencias negativas que sufrió, entonces es muy probable que te ocurra algo parecido ahora, evites ser emprendedor y busques un trabajo lo más seguro posible.

5# En el presente no existe el miedo

El miedo sólo lo podemos encontrar en el pasado y en el futuro. Un militar puede sentir miedo antes de iniciar una batalla, pero cuando está dentro de ella y las balas se pasean a su alrededor está tan concentrado en sobrevivir que es imposible que pueda concentrarse en la emoción del miedo, pues perder esa dosis de atención podría costarle la vida.

Vivir intensamente el momento hace que dejemos de darle energía a nuestros miedos, pues estos son mentales. Eso suele ser más visible cuando lo que vamos a hacer nos apasiona. Aquél que tiene una idea empresarial en la que cree y le entusiasma, lo llena de tanta pasión que solo alcanza a ver nuevas ideas y soluciones ante las dificultades, el miedo a no cumplir su deseo no aparece, está demasiado sumergido en el momento.

Si quieres empezar a cambiar tu vida desde una base sólida, para aceptar los miedos y superarlos, aquí te dejamos una herramienta que ya ha ayudado a aquellas personas que la han usado. Se trata de un audio que combina técnicas de hipnosis, PNL y meditación para que empieces a abrazar la vida y a llenarte de valentía, cambiando aquéllo que no te gusta y viviendo la vida que deseas.

Y visualizas como esos miedos, inseguridades o dudas se alejan. Se alejan cada vez más porque no pueden coexistir con este amor que sientes ahora en todo tu cuerpo. Una fuerza que existe en tu interior y que está despertando más y más.

6# La trampa de la imitación

El miedo proviene en muchas ocasiones de la falta de confianza en nosotros mismos. Una forma de sentirnos más seguros es imitar a otras personas que consideramos exitosas.

La clave no está en imitar a aquellos que tienen éxito, pues todos somos personas diferentes y lo que le funciona a alguien en concreto no tiene por qué funcionarte a ti. Lo importante es conseguir reflejar quien realmente somos, conocernos y superar nuestros límites. El miedo no es más que uno de esos límites que tendremos que superar cada día. Nuestro objetivo es cambiar con cada nuevo amanecer un poquito más, pero partiendo desde nuestras propias bases hacia un camino de crecimiento sólido, no poniéndonos la máscara de otra persona, pues así lo único que hacemos es echar serrín sobre nuestros miedos.

Aceptar el miedo

Tras la comprensión llega la aceptación, empezamos a tomar conciencia y los obstáculos comienzan a ser reinterpretados y superados.

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7# Libera tu mente

Hemos visto que el miedo surge del deseo, pero ¿de dónde surge el deseo? El deseo surge de nuestra mente. Únicamente existen los problemas psicológicos, no existe otro tipo de problemas. Cualquier tipo de problema externo que te surja únicamente puede torturarte a través de tu mente.

La parte racional de tu mente es la que está creando tanto tus deseos como tus miedos y problemas. Cuantas más vueltas le des a las cosas, más miedo tendrás. La práctica de la meditación es muy útil en este sentido, pues nos ayudará a vivir más el momento y a pensar menos.

8# Las dos caras del todo

Siempre lo he dicho y lo diré, absolutamente todo en esta vida tiene dos caras, tal como las monedas lanzadas al vuelo. La cara buena y la cara mala. Y no podía ser de otra forma en el caso del miedo, pues el miedo puede hacer tanto de paralizador como de impulsor. ¿Con cuál te vas a quedar tú?

9# La energía ni se crea ni se destruye, sólo se trasforma

El miedo es energía, y como energía únicamente podemos transformarla. El miedo no se elimina, se reinterpreta.

Hace unos días un chico me decía que quería erradicar su miedo, que no le gustaba sentir miedo (se refería al miedo que sentía de cara a conocer a una chica).

¿A quién puede gustarle sentir miedo? ¿A quién no le gusta la seguridad y el confort? Pues querido lector o lectora, a mí me gusta sentir el miedo.

Mucha gente muere antes de su muerte, vive en una tumba fabricada por sus deseos de seguridad, pero la seguridad es aburrida. La seguridad mata a las personas, te hace perder la pasión por las cosas. Yo le contesté a ese chico, ¿Quieres sentir una seguridad plena antes de ir a hablar con ese chico o chica que te gusta? Plantéate tu deseo antes de pedírselo a algún genio poseedor de una lámpara mágica.

La ausencia de miedo es la ausencia de emociones, la ausencia de miedo es ser un robot. Una máquina. La ausencia de inseguridad y riesgos y la ausencia de todas las emociones de superación y novedad que nos proporcionan. Y si asesinamos todo aquello que nos hace sentir, estaremos muertos, una muerte en vida. Una vida que cada vez nos sorprenderá menos.

Afrontar el miedo es importante, pero sentir es todavía más importante. Y esa es la reinterpretación de debemos llevar a cabo. Centrarnos en ese lado de la moneda positivo que tiene el miedo que no es otro que las emociones de satisfacción que nos supone el afrontarlo y superarlo. Siguiendo con el mismo ejemplo de antes, cuando conocemos a una persona nueva que nos puede gustar es normal sentir algo de ansiedad al principio, pero no tener ninguna le quita atractivo y romance a la situación, lo que nos puede transformar en simples e insensibles actores, matando así toda emoción.

10# Haz que el miedo sea tu nuevo propulsor

Cambiando nuestra concepción del miedo, dejando de verlo como algo negativo para empezar a verlo como algo positivo que nos hace sentir y nos motiva a movernos, conseguiremos que empiece a jugar a nuestro favor. El antídoto para cualquier miedo es disfrutar, sólo de esta forma puede desaparecer.

El miedo es natural en el prudente, y el saberlo vencer es ser valiente. (Alonso de Ercilla)

Todos sentimos miedo, la diferencia entre el valiente y el cobarde es que el primero sigue adelante a pesar de su miedo, y al cobarde le detiene

Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar. (Paulo Coelho)

11# Si nunca lo afrontas nunca lo vencerás

También tenemos el miedo a lo nuevo. La mente tiende a evitar lo nuevo, te acomoda en tu zona de confort. Quiere que sólo hagas aquello que se te da bien. Aquello en lo que te sientes cómodo. El problema es que si no afrontamos el miedo a lo nuevo en algún momento, nunca podremos llegar a superarlo.

Muchos de los miedos que tenemos surgen y se ven amplificados por otros miedos.

Un chico puede tener miedo de iniciar una conversación con una chica que le gusta, pero evidentemente si éste no es muy elocuente o ingenioso, ese miedo a iniciar esa conversación se verá amplificado por un segundo miedo: el miedo no saber qué decirle o sobre qué hablar. Incluso es posible que ese chico no sienta miedo por iniciar una conversación, pero sí que lo tenga al sexo, y si considera que el sexo es a lo que va a acabar llegando al conocer a esa persona nueva, sin duda ese miedo al sexo hará que sienta miedo también por iniciar una conversación, un miedo que en principio no tenía.

Medidas para superar el miedo

Superar y vencer nuestros miedos de una forma sólida y consistente en el tiempo requiere un cierto esfuerzo, aunque sin duda es algo que dependerá de que miedo en concreto sea.

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Para conseguir nuestro cometido nos basaremos en el triángulo del éxito que se usa mucho para explicar el éxito de algunas personas o instituciones, formado por tres factores:

1. Deseos: imaginación, ideas o sueños.

2. Técnicas o conocimientos: sobre cómo llevar a cabo esas ideas o sueños.

3. Motivación o entusiasmo: El motor que nos mueve.

Una persona puede tener muchas ideas brillantes, pero si no sabe cómo llevarlas a cabo y no tiene entusiasmo por conseguirlo, esto no servirá de nada. Con el miedo ocurre igual, al final deberemos no solo comprenderlo y aceptarlo, sino adoptar soluciones más tangibles derivadas de un crecimiento personal en el ámbito en cuestión.

Así pues, de este triángulo del éxito he desarrollado un nuevo triángulo, el cual nos ayudará a tener un esquema en nuestra mente sobre cómo superar nuestros miedos.

El triángulo es muy sencillo, y es que si el miedo surge de los deseos, únicamente obteniendo las técnicas y conocimientos que te lleven a cumplir esos deseos, ganaremos confianza en nosotros mismos y veremos como ese miedo disminuye y a medida que lo vamos afrontando.

Para esto es vital la tercera parte del triángulo, el entusiasmo, pues sin entusiasmo no habrá nada que te mueva a esforzarte por conseguir esas técnicas. Para fomentar ese entusiasmo podemos imaginarnos a nosotros mismos habiendo cumplido ya ese deseo que nos generaba miedo, lo que nos permitirá mantener el impulso a lo largo del camino.

Un día hablando con un chico me comentaba que tenía mucho miedo al sexo y no conseguía tener una erección cuando estaba en la cama con alguna chica, y que por favor le ayudara a solucionar ese miedo. Tras escucharle largo y tendido comprendí que ese miedo no venía de nada físico, sino que latía en el fruto de un par de malas experiencias previas.

Él DESEABA (recuerda que el miedo surge del deseo) hacer disfrutar a las mujeres en la cama, pero esas experiencias previas negativas le habían generado una fuerte inseguridad que le impedían que el cacharrito funcionase debidamente.

Descartado todo problema físico, únicamente mejorando sus TÉCNICAS como amante, ya sea comprándose algún libro sobre cómo hacer disfrutar a una mujer en la cama o documentándose de cualquier otra forma, conseguiría ganar confianza en sí mismo. De este modo en cuanto volviera a tener una o dos experiencias sexuales y estas fuesen positivas, el miedo desaparecería para siempre.

Pero claro, para conseguir esto también se necesita ENTUSIASMO, pues siempre hay personas que por más que deseen algo y dispongan de la posibilidad de mejorar, no están dispuestas a hacer un esfuerzo e invertir en ello.

Cuidado también con el exceso de preparación, pues el miedo es muy astuto, y puede pasar que acabemos preparándonos demasiado (sobre el papel) en algo que nos da miedo, por miedo a no saber lo suficiente antes de lanzarnos o simplemente por no afrontar el miedo inicial e ir postergándolo a después de un aprendizaje que nunca acaba. No te olvides de poner en práctica lo que aprendas lo antes posible, pues es el objetivo principal para el que empezamos a aprender, además de que lo que no se practica se olvida o no se interioriza bien.

Por último, recuerda que de los errores es de donde más se aprende, y que todas las personas los cometemos. La diferencia entre la persona exitosa no es que cometa menos errores que la que fracasa, sino que la que fracasa abandona antes de tiempo y la exitosa sigue y persiste hasta que consigue lo que quiere. Sobre el éxito y cómo motivarte para alcanzarlo puedes leer más en este artículo: Cómo motivarse para tener éxito.

Vídeo Superar el Miedo a Iniciar Una Conversación

 

Resumiendo:

  1. Medita y reflexiona sobre tus miedos para tenerlos identificados. Ya sabes como funcionan, por lo que te será más sencillo hacerlo.
  2. Acéptalos e intenta encontrar el lado positivo de ellos (emociones positivas que pueden derivar de esta emoción de miedo).
  3. Supera tus miedos con el triángulo: documéntate sobre aquello que necesites mejorar, invierte tiempo en eso, y lánzate lo antes posible.

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2 Comments

  • veneno92 Posted at julio 21, 2013 at 10:30 pm Reply

    El miedo a fin de cuentas, se puede interpretar como una oportunidad para ponerte a prueba, sin él, no habría emocion como dices David.
    El miedo incluso puede ser olvidado, cuando tienes un verdadero proposito, una motivacion tan alta que supere la misma acción, este ni tan siquiera sería palpable.
    Simplemente es cuestión de reconocer que va a estar ahí si o si, en menor o mayor grado. Analizar tal sensacion no sirve de nada, en cambio, aceptarlo plenamente es lo que de verdad importa.

    Siempre lo he pensado, “si siento miedo por acercarme a tal chica para conocer, eso quiere decir que muchos tios también lo tienen, pero TU sabes que eso es fácil de superar si de verdad tienes el vaso lleno para aportar ”

    Un abrazo!

    • David Jungle Posted at julio 21, 2013 at 10:43 pm Reply

      Efectivamente compañero!

      En cuanto a la última frase en la que haces referencia a lo que tienes que aportar en eso entraremos seguramente en el próximo artículo sobre el miedo, donde identificaremos de donde proceden. Hablamos muchas veces de miedo a la apertura por ejemplo, cuando si te pones a analizar este miedo solo es un cúmulo de otros miedos que deben ser tratados uno a uno y que en la mayoría de los casos los tenemos por que pensamos, como tu dices, que no podemos aportar.

      Un abrazo!!

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