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Cómo afrontar las frustraciones

La frustración es un sentimiento de fracaso y decepción que aparece ante un deseo no cumplido o una necesidad no satisfecha.

En los artículos del miedo aprendimos que éste es provocado por nuestros deseos, ya que al desear algo eras susceptible de sentir el miedo de no conseguirlo. La frustración viene cuando no conseguimos esos deseos, ya sea debido a un fracaso tras haberlo intentado o por sentirnos manipulados por nuestros miedos.

Desde niños nos han enseñado que tenemos que luchar por conseguir nuestras metas o anhelos. En lo que no se ha incidido es en que nuestra felicidad no debe depender de cumplir nuestras metas. Ser ambiciosos y tener grandes deseos es muy positivo, pero no lo es tanto cuando se convierten en un afluente de frustraciones. Podemos luchar y soñar con grandes logros, pero nuestra felicidad no debe depender de ellos.

Una persona frustrada sentirá angustia ante el recuerdo de su fracaso, lo que la puede llevar a asumir menos riesgos en su vida, he incluso conformarse con su situación actual por miedo a volver a fracasar y revivir esa angustia.

Si no tienes ganas de ser frustrado jamás en tus deseos, no desees sino aquello que depende de ti (Epicteto de Frigia)

Hay que aceptar que no siempre vamos a conseguir lo que queremos. Por ejemplo, nos puede gustar mucho una chica o chico y poner toda la carne en el asador para conseguir gustarle. No obstante estamos frente a una persona con una vida, necesidades, frustraciones y experiencias diversas y capacidad de decisión. Si nos ponemos en el polo opuesto, imaginemos a una persona a la que sabemos que le gustamos pero ella a nosotros no. Sabemos que es buena persona pero no nos despierta ese fuego que queremos, o no la vemos como la persona que siempre hemos deseado. En estos casos, cuando la seducción se vuelve casi imposible y fracasamos podemos frustrarnos. No sólo hablamos de seducción, sino en cualquier área. Ante estas frustraciones que la vida nos presenta podemos proceder de forma negativa o de forma positiva. Veamos las dos:

Afrontar una frustración de forma negativa

–          Sentimos esa angustia de la que hablábamos e intentamos evitarla procurando no volver a asumir esa clase de riesgos.

–          Nos volvemos conformistas y resentidos.

–          Tendemos a echarle la culpa a los demás o a nosotros mismos dañando nuestro autoconcepto (nos llamamos tontos, incapaces, etc).

–          Nos volvemos más negativos ante nuevas situaciones.

–          Nos volvemos más celosos ante las personas que sí consiguen los éxitos que queremos.

Afrontar una frustración de forma positiva

–          Aceptamos que el fracaso es parte de la vida y parte del camino hacia el éxito.

–          Nos sentimos orgullosos de nosotros mismos por haber luchado por lo que queríamos.

–          No sentimos orgullosos por haber afrontado nuestro miedo.

–          Aprovechamos esa caída para aprender de ella y esta nos motiva seguir aprendiendo y mejorar.

–          Buscamos objetivos distintos o vías alternativas para conseguir éxitos.

–          Somos positivos y ante esta frustración recordamos nuestros éxitos anteriores.

Ante ambas situaciones podemos comprobar que una nos apaga y la otra nos enciende. Una nos derrumba y la otra nos activa. Hay que aceptar que gracias a la frustración muchas personas han conseguido grandes logros en sus vidas. La frustración puede ser un gran foco de motivación. Por tanto, tu actitud ante las frustraciones es sin duda la mejor medicina que puedes tomar.

Puedes sentirte frustrado si fracasas, pero te sentirás inútil si no lo intentas (Beverly Sills)

Por tanto, debemos aceptar que durante nuestra vida vamos a fracasar muchas veces, y no por eso tenemos que frustrarnos. Lo que no hayas conseguido en el pasado podrás conseguirlo en el futuro gracias a la tenacidad y la determinación.

A todo esto hay que sumarle un principio fundamental, y es que como ya hemos comentado en muchas artículos, hay que aprender a vivir en el presente y a disfrutar del día a día y de la pequeñas cosas. Podemos tener grandes aspiraciones de futuro, pero si nos acostumbramos a pasearnos continuamente por ese futuro nos estaremos olvidando de disfrutar el momento presente.

¿Y qué puedo hacer con mis frustraciones pasadas?

Adopta la misma actitud que hemos comentado y analiza cómo puedes valerte de ellas para empezar a aprovecharlas. Deja de martirizarte y utilízalas como un motivador.

Muchos de los chicos que empiezan a mejorar sus habilidades como seductores han llegado aquí debido a sus frustraciones previas. Es admirable ver cómo hay personas que no bajan los brazos y ante los fracasos se levantan y los aprovechan para mejorar.

Cuando alguien desea algo debe saber que corre riesgos y por eso la vida vale la pena (Paulo Coelho)

A partir de ahora, no le tengas miedo a las frustraciones. Sé feliz incondicionalmente de tus éxitos o fracasos, y no permitas que estos manipulen tu estado de ánimo y tu capacidad para disfrutar la vida. ¡Ama el riesgo, pues ahí está la vida intensa!

¡GOOD LIFE!

 

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1 Comment

  • Jhenson Parra Posted at diciembre 25, 2013 at 10:27 pm Reply

    Muy bueno este articulo muchas gracias por compartirlo, ya que muchos de nosotros tenemos grandes metas y soñamos con cosas y por los tropiezos que se nos presentan en el camino de manera que hace que nos frustremos, aunque lamentandolo mucho hay personas que se dan por vencido y se dedican hacer lo que no les gusta por rendirse, no hay que rendirse hay seguir hacia delante pase lo que pase, yo al leer este articulo tan bueno no soy el unico que lo ha leido hay varios que estamos en la batalla pero seguiremos hacia delante, lo que es complicado conseguir vale la pena

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